miércoles, 7 de marzo de 2012

Sobre el aprender

¿Por qué titulo esta nota "Sobre el aprender" sin mención a la palabra enseñar, cuando en general son dos categorías que van de la mano? Algunos me dirán que omití una parte de esta relación indiscutiblemente dialéctica, relación bien ilustrada por Bernstein:

"En idioma alemán la palabras "lernen" (aprender) y "lehren" (enseñar) derivan del mismo lugar y son casi la misma palabra. Y hay dialectos del alemán como el Yiddisch, en los que "lerner" significa "profesor". También existe una expresión dialectal en EEUU que dice: "I learn you, that I'll learn you". O sea que básicamente son palabras intercambiables. Cuando enseño aprendo y cuando aprendo enseño." Leonard Bernstein (1918-1990)

Estas dos acciones ameritan una buena discusión. Debemos plantearnos entonces si enseñar y aprender son la misma cosa, o si son categorías que en su relación inauguran una tercera palabra cuyo nombre sólo podremos pronunciar cuando hayamos vivido y pesado (como diría Rodolfo Kusch) esta díada como para lograr una síntesis de ambos conceptos.

Mi propia subjetividad me dicta que, al menos para mí, enseñar y aprender son la misma cosa; ya que, en mi proceso de síntesis, el resultado es que estoy aprendiendo todo el tiempo. Algunos preferirán seguir manteniendo esta idea dual. Pero podemos dar por seguro al menos dos cosas: que el enseñar y el aprender no existen divorciados, aparecen siempre juntos; y que no puede existir el aprender sin enseñar (del mismo modo en el que no existen los sujetos "apolíticos") ni mucho menos el enseñar sin haber aprendido.

Me concentro entonces sobre la acción de aprender. El Maestro Fontenla, comentando la anterior cita de Bernstein:

"Yo agrego que, en francés, el verbo "apprendre" significa "aprender" y también "enseñar"

Y, ya que estamos, digamos que en italiano, el verbo "imparare", viene del latín hablado, donde el prefijo "im" (in-) indica algo inclusivo, holístico; mientras que "-parare" es "procurar". En este punto venimos nosotros y tomamos todas estas acepciones como andamio (mientras que ellos pueden tomarnos como andamio también a nosotros) para abordar la semántica y las etimologías posibles de esta palabra en nuestra propia lengua. Decimos entonces que "aprender" guarda una asombrosa similitud con la palabra "aprehender". Muy común es escuchar en nosotros los docentes que "cuando el alumno aprendió, cuando el alumno completó el proceso de aprendizaje, es cuando pudo apropiarse de los contenidos" Y acá volvemos a la idea latina de "procurarme"

Como planteaba Vygotsky a propósito del desarrollo de los procesos psíquicos superiores, el aprendizaje no se da sin un contexto sociocultural. Estas citas que mencioné son sólo una ilustración de cómo cada cultura concibe el desarrollo. Cómo cada cultura nomina a sus cosas nos habla también de lo que cada cultura es.

Y no sé por qué, pero a la palabra "aprehender" la significo como "apropiación" en un sentido nefasto. Me interrogo entonces el por qué de esta asociación que me surge espontáneamente. Y finalmente recuerdo que hoy somos hablantes de español cuando antes éramos hablantes de quechua, guaraní o maya. La palabra "aprehender" es el resultado del proceso de aculturación más terrible y sangriento de la historia. Ése que hizo que hoy hablásemos un "español de segunda". Y necesito hacer justicia de alguna manera: así que toda esta nota fue para preguntar cómo se dice "aprender" en guaraní. Si de la relación dialéctica que se produce entre el enseñar y el aprender surge una nueva palabra que sintetice (o contemple) de modo holístico la cuestión, esa palabra tiene que existir en las lenguas de nuestros pueblos originarios; ya que la conexión con la naturaleza nuestros pueblos está puesta en juego en su habla. Lo que me interesa es entonces ese "entre". Y, por la naturaleza de las lenguas originarias, estoy segura de que aquellos pueblos tienen esa palabra justa que estoy buscando. ¡Necesito esa palabra! Necesito esa palabra porque también necesito encontrarlos a ellos. Porque necesito hacer justicia y poder decir "Habrán logrado dar muerte a poblaciones enteras de pueblos originarios, pero no lograron matar su cultura. Cultura que todavía vive y seguirá viviendo en estas tierras" ¿Alguien lo sabe? ¿alguien conoce esa palabra? ¡Gracias!

Sobre los caídos de la tabla

Algunos ítems del reglamento interno de una materia que estoy cursando:


-Llegada TARDE (después del inicio de la clase y antes de los 20 min.)= 1/2 AUSENTE
- Llegada después de los 20 minutos de la hora de la clase= AUSENTE
- Retirarse antes de finalizada la clase= AUSENTE


Trabajos Prácticos y entregas:


- 1 evaluación diaria desaprobada o no entregada: QUEDA LIBRE
- 1 TP no entregado hasta la 2da fecha de entrega: QUEDA LIBRE
- Más de 2 entregas sólo en 2da fecha de entrega: A EXÁMEN FINAL
- 2 TP desaprobados: QUEDA LIBRE
- 2 entregas sólo en 2da fecha + 1 TP desaprobado: QUEDA LIBRE





Sobre la mentira



La concepción que la mayoría de los mortales tenemos sobre la mentira, se basa en su condición de ser ajena a uno. Y, si bien sabemos que a veces las peores mentiras nacen bien adentro de uno mismo, en general nuestra primera reacción frente a la idea del mentir es patear la pelotita hacia otros lares.

Este inconsciente colectivo mentiroso, se expresa de mil maravillas en estos clichés de barrio: "ay, ¡¡pero qué barbaridá!!", o bien "¡cosa de no creer!". Clichés, por otra parte, que van generalmente acompañados de cara de consternación, estupefacción y... falsedad, es decir, más mentira.

Pero lo peor de este verbo es que ni bien se constituye el "yo miento", se teje una especie de magma devoradora en donde todo empieza a caer dentro de ese agujero negro. Digamos que está quién miente, y quien acepta ser mentido. Y en esta relación bien dialéctica nace LA mentira.

Por más que deseemos ser esos seres tan pensantes, sinceros y honestos... acá tenemos a Maconda en sesión con su psicóloga:


Maconda: me quedé sin cigarrillos, ¿no me convidás uno?

Psicóloga: sí, como no. Tomá (alcanza un atado de cigarrillos a Maconda)

M: (observando que dentro del atado quedan sólo dos cigarrillos) Pero no te queda casi ninguno...

P: nono, tengo más, no te hagas problema,

M: mmm, ¿tenés más? ¿seguro?

Psicóloga: ¿vos pensás que yo te miento?

Cortázar mix (DJ Pío)


El Señor Kim Ki-duc me contó que la lujuria lleva a la necesidad de posesión. Y como AMO a Julio Cortázar voy a robarle impunemente sus frases y voy a hacerlas mías.


Sobre la nostalgia del reino perdido o irte al cielo con tu perro:


"[...]Y no por el Edén, no tanto por el Edén en sí, sino solamente por dejar a la espalda los aviones a chorro (...), el despertar a campanilla, el ajustarse a termómetro y ventosa, la jubilación a patadas en el culo (cuarenta años de fruncir el traste para que duela menos, pero lo mismo duele, lo mismo la punta del zapato entra cada vez un poco más, a cada patada desfonda un momentito más el pobre culo del cajero o del subteniente o del profesor de literatura o de la enfermera), y decíamos que el homo sapiens no busca la puerta para entrar en el reino milenario (aunque no estaría nada mal, nada mal realmente) sino solamente para poder cerrarla a su espalda y menear el culo como un perro contento sabiendo que el zapato de la puta vida se quedó atrás, reventándose contra la puerta cerrada, y que se puede ir aflojando con un suspiro el pobre botón del culo, enderezarse y empezar a caminar entre las florecitas del jardín y sentarse a mirar una nube nada más que cinco mil años, o veinte mil si es posible y si nadie se enoja y si hay una chance de quedarse en el jardín mirando las florecitas."


(Julio Cortázar, Rayuela, cap. 71, "Morelliana")




Instrucciones capitalistas para liberarse



- Hola, ¿cómo andás?, ¿todo bien?

Todo bien ¿vos?

- Todo bien
 (...)


Señora: ¿está cansada de vivir bajo esa frustrante retórica? ¿no soporta más hablar de cosas suaves y puntiagudas? ¿hace años que no grita al viento? ¿su último orgasmo fue en la navidad del '86? (...)

¡Tenemos la solución para usted! Le presentamos nuestra exclusiva colección de DVD's:


"Mamá Quiero Caca"






¡Este fantástico curso en 7 DVD's va a enseñarle como reeducar sus deseos!


Michael, de Michigan: "El curso MIWS ("Mommy, i want shit") ha cambiado mi vida. Ahora soy un infante, logré deshacerme de los protocolos sociales. Digamos que me metí el proto en el colo, ¡y ahora tengo la felicidad que siempre soñé!"

Susana de Flores: "La verdad es que el curso MQC salvó mi matrimonio. Ahora ya no nos preocupamos por tener sexo de callados cuando los chicos duermen, somos una familia liberal"

¡¡Llame YA!! Nuestras operadoras lo están esperando...

Si llama ahora incluiremos también un práctico ovillo del mejor hilo sisal, para que recuerde las viejas y ásperas ataduras que ha dejado atrás.

¡Súmese a los que ya probaron el curso MQC! Nuestra colección de videos también incluye una admisión en el Borda con 25% de descuento en pañales.

¡¡¡Satisfacción garantida!!! Si no lo lleva la cana por exhibicionismo, si no termina en alguna institución de Bellas Artes por freak, ¡¡¡LE DEVOLVEMOS SU DINERO!!!


Sobre el viajar de los cronopios (¡perdón Julio!)

Nuestro amigo Julito ya dijo cómo viajan los cronopios, los famas y las esperanzas. Y yo quisiera agregar un par de cosas. En realidad hay más de una clase de viaje en la vida de un cronopio. Y en la de los famas y las esperanzas, ni idea, porque no me sitúo allí.
Concentrémonos en el cronopio: cierto es que este ser arma las valijas el día antes para llevar sólo lo necesario (aunque después haya que sentarse arriba de ellas para que cierren), y luego olvidar el cepillo de dientes. El cronopio sueña feliz con el nuevo destino, y en su equipaje siempre encontramos mangueras de colores.
Pero cuando el cronopio viaja no a un nuevo destino, sino a un lugar conocido, lo invade la angustia. La ansiedad lo carcome entre puteadas color negro, y actividades que nada tienen que ver con los preparativos del viaje, no sea cosa de recordar que viajamos.
Es así como despilfarra su tiempo, no le saca las hojas al reloj-alcaucil, con el fin dejar lo inevitable para último momento. Se va en acicalar sus recuerdos, cae en un ataque de nostalgia y se acuerda del jamón que le faltaba a sus sándwiches de queso.
Desconsolado, llega a la terminal de ómnibus atropellando a todos porque pierde el micro. Y con cara de yo no fui, le extiende el boleto al chofer. Pobrecito.
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Minovio, "Deseo en calesita"

Sobre la seguridad (introducción)/Against all odds





La "ciencia" yanqui se sostiene en base a las estadísticas como resultado de sus estudios. Es así como informan a la población sobre cosas tales como: "sonreír aumenta en un 20% las ganas de ser feliz", o "la gente amarga y jodida tiene un 50% más de probabilidades de contraer cáncer de alma" (por tenerla sucia, claro).

Por mis cualidades de cronopio ya confesas, siempre me deleité para mis adentros con la naif idea de que si no tiran resultados pelotudos para el "interés general" no los financia ni el loro, y ahí se va la plata para la investigación real, que era para armar una bomba de papelitos de colores.

Y, como los yanquis viven tratando de pintar los intereses de un solo color (les encanta), resulta que las estadísticas, los números y todo lo cuantitativo, están a la orden del día, y en todos los órdenes.
Por ejemplo: cuando vas al médico, y te tienen que operar de una basurita en el ojo derecho, te dicen que las probabilidades de postoperatorio feliz son de un 90%.
Más ejemplos: los preservativos son efectivos en un 97% (en EEUU; acá creo que te dan un 99% de seguridad). La barrita indicadora de progreso de la compu, que te cuenta mientras va laburando que va en un 24% y quedan 24 minutos restantes...
...perode repente, el programa se tara, se crashea, y la compu te queda turuleca porque -lo que vos no sabés es que- se fue al hasta el servidor de la esquina para comprarse otro gramo de psicotrópico.

...Estás estudiando para un final -el cual tiene lugar mañana en el aula 568- y leíste la mitad de las bolillas; por lo tanto, tenés un 50% de probabilidades de aprobar. Pero en el momento recordás al héroe de la peli "Día de la Independencia" (o a Rambo, o al pibe de "El Pianista") e, inspirado, largás el chamuyo de tu vida, y te sacás 8 (lo cual sería un 80% del contenido sobre un 50% de probabilidades, saquen ustedes la cuenta porque a mí no me sale). O, por el contrario, sos un traga desde primer grado, y ahora resultaste en un académico de primera. Pero, en el momento del exámen, te agarra el autoboicot ése de los que fracasan al triunfar, te acordás de tu mamá esa vez que te pegó una cachetada con una Coca-Cola en la mano; y todo tu discurso se va al tacho, junto con el 2 en la libreta.

Y algún obtuso hasta llegó a decir que EL ALMA PESABA 21 GRAMOS.

Prefiero pensar que esos 21 gramos son los que hacen que mi mate sea perfecto.

Sobre cómo demasiados desacuerdos producen una falta de título

Si me pongo a pensar en alguna frase en la que podamos estar todos de acuerdo es la siguiente: vivimos en un mundo de confrontaciones. Ricos vs. pobres (desacuerdo entre clases sociales), consumistas vs. "hippies" (desacuerdo de filosofías de vida), kirchneristas vs. macristas (desacuerdo político), público vs. privado (desacuerdo neoliberal), religiosos vs. agnósticos (desacuerdo trascendental). Y la lista sigue...

Vivimos en un mundo donde lo que reina es la INCOMPRENSIÓN entre nosotros, los seres humanos. Detallar los factores por los cuales esto sucede no sería propio de una nota de facebook, pero al menos sabemos en qué dirección apuntar: el sistema ideado por los hegemónicos fue pensado justamente para ésto suceda.

El motivo de esta nota es la mina en FAMATINA, y toda la controversia respecto a la megaminería que se está generando. Hay gente a favor y gente en contra. Y también están los que dicen "bueno, si decís que no a la megaminería, entonces no uses celular, tirá tu computadora, usá velas porque los cables tienen cobre dentro, etc." Y yo digo que los extremismos nunca fueron buenos, y a las pruebas históricas me remito. Es extremo no usar un celular o iluminarse a velas hoy en día. Pero también es extremo cambiar el celular cada 6 meses. La persona adicta a la tecnología y al consumo en general es producto de los que las compañías llaman "cadena de obsolescencia planificada". La obsolescencia planificada consiste en lo siguiente: los tipos de Microsoft o Apple (por ejemplo) lanzan al mercado un nuevo artefacto, pero mientras tanto ya tienen el adelanto del próximo producto; ése que te van a largar 3 meses después, para que vos, con toda la publicidad encima, salgas corriendo a quemar la tarjeta de crédito para tener "lo último", y tires, sin necesidad, a la basura un celular perfectamente nuevo que acababas de comprar 6 meses atrás.

Comencé hablando de las confrontaciones y seguí diciendo que los extremismos no sirven ¿no? Bueno, entonces bajemos un cambio y pongámonos de acuerdo. Recuerdo el conflicto entre Argentina y Uruguay por la papelera Botnia: nos cansamos de pelear y seguimos haciendo de ésto un patético River-Boca ¡¡entre países hermanos!! Si en vez de confrontar, hubiésemos unido fuerzas, la historia hubiera sido muy diferente. ¿Por qué? Porque se metió el extremismo en el tema: SÍ a las papeleras o NO a las papeleras. Blanco o negro. Vos vs yo. Si nos hubiéramos situado en un lugar de común acuerdo, podríamos haber dicho: sí a las papeleras Sr. Uruguay, pero te ayudo a que le exijamos a Botnia que use la tecnología no contaminante, como se hace en el "primer mundo". Hubiésemos podido decirle a Botnia: "vení, te damos lugar, pero ¡ojo! que no somos el basurero de tu mundo y no vamos a permitir que nos contamines, porque ya sabemos que hay una alternativa para producir papel libre de cloro en el agua. Una alternativa de producción que a vos te sale un 20% más cara que producir contaminando nuestro río, pero bancátela, porque si en tu país no te dejan producir contaminando, acá tampoco. ¡Pagá ese 20% más que es lo que corresponde!" Una situación homóloga, casi idéntica, está sucediendo con Famatina... señores, ¡¡informémonos!! Y, por favor, INFORMÉMONOS DE PRIMERAS FUENTES, no de mails eternamente reenviados que dicen cosas en un 80% inventadas por el generador de la cadena. Hagamos un esfuerzo, NO SEAMOS PEREZOSOS. No podemos estar, a estas alturas, discutiendo como en una charla de café si la megaminería usa cianuro o no. Simplemente, no podemos dejarnos boludear así.

Y, hablando de confrontaciones, me preocupa mucho que nuestro país se encuentre dividido entre "amo a Cristina" y "odio a Cristina". Por cuestiones de honestidad intelectual, voy a decir que soy kirchnerista, pero sin endiosar a nadie. Tengo cosas que amo y me emocionan del kirchnerismo, y tengo también cosas para criticarle al kirchnerismo. Lo que me preocupa hasta la angustia es que, cuando dentro de no mucho tiempo, vengan los yanquis a decir que el gobierno de Cristina Kirchner es un gobierno autoritario -como excusa pseudo-terrorista para robarnos nuestro acuífero guaraní en nuestra frontera-, si nuestro país está dividido, será allí donde ellos se aprovechen para generar conflictos, guerras civiles y demases que ya hemos visto en otros países del mundo (y que vivimos nosotros también con las dictaduras militares que fueron financiadas desde los poderosos del hemisferio norte para desvastarnos y endeudarnos). Si nos ven divididos, nos dividirán aún más para sacarnos todo lo que es nuestro. Y no sólo es nuestro, sino que debemos pensar más allá y saber que los recursos naturales son patrimonio de la humanidad. Y en ese momento, cuando estemos militarizados e invadidos, los que odiaban a Cristina, los que decían "queremos papá y mamá" o "queremos más neoliberalismo", van a encontrarse con la máxima y última consecuencia de su odio. Y va a suceder en contra de ellos mismos. Pero lo triste es que quizá estén mirando televisión en su casa y ni siquiera se den cuenta. Total, a ellos no les van a hacer nada, porque "no son subversivos". Siniestro. Sinceramente siniestro.

Ojo, que no estoy proponiendo "si somos todos kirchneristas el mundo se va a sacar un diez en la escuela". Simplemente pido que dejemos los extremismos de lado, y comencemos a construir un lugar de DIálogo común. Pero, para que el diálogo real suceda, debemos apagar un poco más el televisor, y leer un poco más de libros. Porque la pereza, la negación y el facilismo, van a terminar con la especie humana (Violencia Rivas, un poroto)

Sobre las sociedades y la virtualidad de los afectos

Héte aquí un highlight de una página que me vino justito para decir lo que quiero decir: 


"¿Cuál es mi umbral psicológico, mi tensión entre lo individual y lo social, cual es el punto hasta donde mi afecto, mi interés por el otro, deja de tener un peso y pasan a ser rostros en una multitud? 


O si quieren colección de figuritas en un álbum llamado red social." 

Para los que quiera la nota completa: http://lodigital.com.ar/moebius/?p=1305

Sobre el aprender

¿Por qué titulo esta nota "Sobre el aprender" sin mención a la palabra enseñar, cuando en general son dos categorías que van de la mano? Algunos me dirán que omití una parte de esta relación indiscutiblemente dialéctica, relación bien ilustrada por Bernstein:

"En idioma alemán la palabras "lernen" (aprender) y "lehren" (enseñar) derivan del mismo lugar y son casi la misma palabra. Y hay dialectos del alemán como el Yiddisch, en los que "lerner" significa "profesor". También existe una expresión dialectal en EEUU que dice: "I learn you, that I'll learn you". O sea que básicamente son palabras intercambiables. Cuando enseño aprendo y cuando aprendo enseño." Leonard Bernstein (1918-1990)

Estas dos acciones ameritan una buena discusión. Debemos plantearnos entonces si enseñar y aprender son la misma cosa, o si son categorías que en su relación inauguran una tercera palabra cuyo nombre sólo podremos pronunciar cuando hayamos vivido y pesado (como diría Rodolfo Kusch) esta díada como para lograr una síntesis de ambos conceptos.

Mi propia subjetividad me dicta que, al menos para mí, enseñar y aprender son la misma cosa; ya que, en mi proceso de síntesis, el resultado es que estoy aprendiendo todo el tiempo. Algunos preferirán seguir manteniendo esta idea dual. Pero podemos dar por seguro al menos dos cosas: que el enseñar y el aprender no existen divorciados, aparecen siempre juntos; y que no puede existir el aprender sin enseñar (del mismo modo en el que no existen los sujetos "apolíticos") ni mucho menos el enseñar sin haber aprendido.

Me concentro entonces sobre la acción de aprender. El Maestro Fontenla, comentando la anterior cita de Bernstein:

"Yo agrego que, en francés, el verbo "apprendre" significa "aprender" y también "enseñar"

Y, ya que estamos, digamos que en italiano, el verbo "imparare", viene del latín hablado, donde el prefijo "im" (in-) indica algo inclusivo, holístico; mientras que "-parare" es "procurar". En este punto venimos nosotros y tomamos todas estas acepciones como andamio (mientras que ellos pueden tomarnos como andamio también a nosotros) para abordar la semántica y las etimologías posibles de esta palabra en nuestra propia lengua. Decimos entonces que "aprender" guarda una asombrosa similitud con la palabra "aprehender". Muy común es escuchar en nosotros los docentes que "cuando el alumno aprendió, cuando el alumno completó el proceso de aprendizaje, es cuando pudo apropiarse de los contenidos" Y acá volvemos a la idea latina de "procurarme"

Como planteaba Vygotsky a propósito del desarrollo de los procesos psíquicos superiores, el aprendizaje no se da sin un contexto sociocultural. Estas citas que mencioné son sólo una ilustración de cómo cada cultura concibe el desarrollo. Cómo cada cultura nomina a sus cosas nos habla también de lo que cada cultura es.

Y no sé por qué, pero a la palabra "aprehender" la significo como "apropiación" en un sentido nefasto. Me interrogo entonces el por qué de esta asociación que me surge espontáneamente. Y finalmente recuerdo que hoy somos hablantes de español cuando antes éramos hablantes de quechua, guaraní o maya. La palabra "aprehender" es el resultado del proceso de aculturación más terrible y sangriento de la historia. Ése que hizo que hoy hablásemos un "español de segunda". Y necesito hacer justicia de alguna manera: así que toda esta nota fue para preguntar cómo se dice "aprender" en guaraní. Si de la relación dialéctica que se produce entre el enseñar y el aprender surge una nueva palabra que sintetice (o contemple) de modo holístico la cuestión, esa palabra tiene que existir en las lenguas de nuestros pueblos originarios; ya que la conexión con la naturaleza nuestros pueblos está puesta en juego en su habla. Lo que me interesa es entonces ese "entre". Y, por la naturaleza de las lenguas originarias, estoy segura de que aquellos pueblos tienen esa palabra justa que estoy buscando. ¡Necesito esa palabra! Necesito esa palabra porque también necesito encontrarlos a ellos. Porque necesito hacer justicia y poder decir "Habrán logrado dar muerte a poblaciones enteras de pueblos originarios, pero no lograron matar su cultura. Cultura que todavía vive y seguirá viviendo en estas tierras" ¿Alguien lo sabe? ¿alguien conoce esa palabra? ¡Gracias!

El colectivo. La Escuela, la Milicia y la MIlitancia

Acabo de regresar a la comunidad platense en un colectivo de la empresa Flechabus que partió desde mi ciudad natal: Paraná, Entre Ríos. Lo que sucedió en ese viaje de ocho horas y media no tiene (como dije en el título) desperdicio. Hechos que me tienen todavía impactada porque hicieron interactuar a todos mis personajes. De modo que lo comparto con ustedes. Y voy a contarlo así, simplón: lineal y sin adornos. En un intento documental que de imparcial no tiene nada.

Me tomo la licencia de comentar que los que me conocen en intimidad, me saben medio "bruja". Y así fue como, al subir al micro, supe que algo iba a andar mal. Igualmente ni bien el bondi comenzó su marcha, me dispuse a dormir como la costumbre de un vehículo en movimiento me lo dicta, tal como mecedora de bebé (a pesar de escuchar los gritos y llantos de un niño que se paseaba por el pasillo pateando los asientos: un "pequeño demonio")

Fue así como en un determinado punto del recorrido, entre Santa Fé y Rosario, escucho entre sueños (y gritos del pequeño demonio) que el chofer se para en el pasillo y grita: "acaban de robarle el celular a una pasajera. La dueña tiene a su hija internada y lo necesita. Espero que aparezca en algún lado de este colectivo, porque sino de acá no se baja ninguno. Por favor, les pido su colaboración, no la compliquemos más, hagámosla corta: que aparezca ese celular"

Nadie dijo nada, no pasó más nada. Y yo continué mi sueño en donde el profesor de contrapunto me puteaba, sueño perfectamente entrelazado con los gritos del pequeño demonio. Sólo me quedé pensando que, tanto el color de la voz como el contenido de los dichos del chofer, me habían sonado idénticos a los de una maestra de escuela cualquiera. Ésa maestra que dice: "vamos, vamos, que confiese el que lo hizo, que apareca la cartuchera, sino TODOS SE QUEDAN SIN RECREO" Esta cosa de la presión social, ¿vio?

En fin, seguí durmiendo otro rato hasta que volví a despertarme... el colectivo había detenido su marcha y un nuevo sonido de autoridad alteraba mi sueño: "Atención señores, somos GENDARMERÍA NACIONAL. Nos informaron del robo de un celular. Hagámosla fácil: que aparezca el celular en algún lugar de este colectivo, sino vamos a tener que revisarlos a todos" Acto seguido, los gendarmes van hacia el fondo del colectivo (donde aparentemente estaba la víctima del robo) y revisan al compañero de asiento y a sus cercanos. Nada. Nos interpelan una vez más. Nada. "Bueno señores, por lo visto, POR LAS BUENAS NO APARECE (de nuevo la maestra de escuela), así que vamos a tener que revisarlos. Por favor tomen sus pertenencias personales y bajen de a uno del micro, que allí afuera vamos a revisarlos"

Aclaro lo siguiente para que puedan leer correctamente lo que voy a contarles luego: el robo había sucedido en el piso de arriba, donde se viaja en semicama (donde suele viajar la plebe, incluida yo con mi pasaje de descuento a estudiantes). En el piso de abajo, se viaja en coche cama (la burguesía, yo excluida por estudiante peroncha). Bueno, entonces en este punto, cuando el gendarme nos ordena bajar a todos, la gente que viajaba abajo, en coche cama, comienza la serie de quejas, amenazas e improperios tan propia del individualismo egoísta burgués: "que esto es un atropello. Que van a estar mil horas cacheando a todos. Que nos están haciendo perder el tiempo. Que MI tiempo vale (imaginen estas frases con la voz característica de los "Ricos y Mocosos" de "No hay dos sin tres"). Que llego tarde. Que soy abogado, que YO los voy a denunciar a ustedes. Etc." (...)

Y bueno, ahí salió la Ayelén militante. Me jodió tanto escuchar esos actos de profundo individualismo que me paré en el pasillo y dije bien fuerte: "che, seamos un poco SOLIDARIOS. Que si a ustedes les hubieran robado, también les gustaría que los ayuden a encontrar lo que les falta. ¡Colaboremos un poco y bajemos sin hacer lío! Yo también llego tarde (tenía la primera alumna 8:30am y estaba jugadísima), pero estas cosas pasan..." El gendarme me miró fuerte como diciendo "no me desautorices". Me callé y esperé mi turno para bajar. Pero fue tan fuerte la presión de (algunos de) los burgueses del coche cama, que una gendarme mujer le dice bajito al gendarme hombre: "che, no podemos hacerlos bajar a todos" (onda "los forros de abajo nos van a hacer la vida imposible"). A lo que el gendarme hombre le contesta "bueno, pero por lo menos hacemos bajar a la mitad" Y así fue, hicieron bajar a todos los pasajeros que estaban de la mitad hasta el fondo del coche. Y yo quedé sentada en mi asiento nomás. También escuché que se decían "si no está acá, lo descartaron en el baño". Revisaron todo lo que se pudo.

El celular no apareció.

El coche siguió su marcha.

Entre sueños escucho que alguien hacía pis. Pensé "debe ser el pequeño demonio que tomó mucha agua yendo y viniendo por el pasillo, y ahora está haciendo pis en cualquier lado"

Vuelvo a despertarme. Ya estábamos en La Plata. Cuando reúno mi bolso de mano y otras cosas que llevaba para bajar del micro y así finalizar este viaje de mierda, veo que debajo de mi asiento había un charco... de pis, de orina, de meo... un olor inconfundible, una textura infinitamente reconocible... El pequeño demonio que yo había escuchado mear, lo había hecho en el pasillo al lado mío, y por gravedad el meo se había metido debajo de mi asiento, mojando todas mis cosas, incluida una pintura hecha por mi mamá que me estaba trayendo a casa, la cartera con mis documentos, etc... todo meado.

Bajo y le digo al chofer:

Ayelén: "Che, no te quiero sumar un quilombito más, pero el nene ése que gritó todo el viaje, me meó todas las cosas"
Chofer: "Uy, pero con eso no puedo hacer nada yo, decíle al padre, que está ahí, yo lo vi"
Ayelén: "Sí, pero ¿sabés que pasa? Al padre no le quiero decir nada, se lo querría decir al nene mismo, pero como estoy tan caliente le voy a gritar y se me va a armar un lío terrible por gritarle a un niño. Te lo digo a vos para descargarme nomás, ya fue, mis cosas ya están todas mojadas, ya está... Igualmente te agradezco y te felicito por el tema del robo, por haber recurrido a gendarmería, porque al menos cosas así no quedan tan impunes y la gente lo piensa dos veces antes de robarse algo en un micro"
Chofer: (amargado) Sí, pero al final no sirvió de nada, no lo encontramos. Tendrían que haber bajado todos, pero la gente se quejaba tanto que...
Ayelén: (tipo madre consoladora) Bueno, se hizo lo que se pudo. Igual estuvieron bien.
Chofer: Y vos andá y decile al padre. Y sino bueno, como quieras (...) Si querés el padre debe de estar por ahí. Ese nene debe ser el hijo del que se robó el celular"

Lean como quieran. Les tiro la mía: ese nene se comportaba así, tan marginalmente, por vivir justamente bajo una experiencia marginalizante. Cualquiera que lo haya escuchado como yo, hubiese identificado en sus gritos y en su comportamiento la problemática típica del marginado social, del "chico border" del "caído de la tabla". ¿Y marginado por quién? Por la gente de abajo, la del coche cama. Ésa gente que sólo vive para sí misma, y que hasta parece gozar pisoteando a "los negros de mierda". Y en el medio la maestra, el gendarme, la militante que quiere cambiar algo...

Creo que si seguimos con estas lógicas, estamos fritos. Vamos compañeros, a no aflojar, que falta tanto...