Si me pongo a pensar en alguna frase en la que podamos estar todos de acuerdo es la siguiente: vivimos en un mundo de confrontaciones. Ricos vs. pobres (desacuerdo entre clases sociales), consumistas vs. "hippies" (desacuerdo de filosofías de vida), kirchneristas vs. macristas (desacuerdo político), público vs. privado (desacuerdo neoliberal), religiosos vs. agnósticos (desacuerdo trascendental). Y la lista sigue...
Vivimos en un mundo donde lo que reina es la INCOMPRENSIÓN entre nosotros, los seres humanos. Detallar los factores por los cuales esto sucede no sería propio de una nota de facebook, pero al menos sabemos en qué dirección apuntar: el sistema ideado por los hegemónicos fue pensado justamente para ésto suceda.
El motivo de esta nota es la mina en FAMATINA, y toda la controversia respecto a la megaminería que se está generando. Hay gente a favor y gente en contra. Y también están los que dicen "bueno, si decís que no a la megaminería, entonces no uses celular, tirá tu computadora, usá velas porque los cables tienen cobre dentro, etc." Y yo digo que los extremismos nunca fueron buenos, y a las pruebas históricas me remito. Es extremo no usar un celular o iluminarse a velas hoy en día. Pero también es extremo cambiar el celular cada 6 meses. La persona adicta a la tecnología y al consumo en general es producto de los que las compañías llaman "cadena de obsolescencia planificada". La obsolescencia planificada consiste en lo siguiente: los tipos de Microsoft o Apple (por ejemplo) lanzan al mercado un nuevo artefacto, pero mientras tanto ya tienen el adelanto del próximo producto; ése que te van a largar 3 meses después, para que vos, con toda la publicidad encima, salgas corriendo a quemar la tarjeta de crédito para tener "lo último", y tires, sin necesidad, a la basura un celular perfectamente nuevo que acababas de comprar 6 meses atrás.
Comencé hablando de las confrontaciones y seguí diciendo que los extremismos no sirven ¿no? Bueno, entonces bajemos un cambio y pongámonos de acuerdo. Recuerdo el conflicto entre Argentina y Uruguay por la papelera Botnia: nos cansamos de pelear y seguimos haciendo de ésto un patético River-Boca ¡¡entre países hermanos!! Si en vez de confrontar, hubiésemos unido fuerzas, la historia hubiera sido muy diferente. ¿Por qué? Porque se metió el extremismo en el tema: SÍ a las papeleras o NO a las papeleras. Blanco o negro. Vos vs yo. Si nos hubiéramos situado en un lugar de común acuerdo, podríamos haber dicho: sí a las papeleras Sr. Uruguay, pero te ayudo a que le exijamos a Botnia que use la tecnología no contaminante, como se hace en el "primer mundo". Hubiésemos podido decirle a Botnia: "vení, te damos lugar, pero ¡ojo! que no somos el basurero de tu mundo y no vamos a permitir que nos contamines, porque ya sabemos que hay una alternativa para producir papel libre de cloro en el agua. Una alternativa de producción que a vos te sale un 20% más cara que producir contaminando nuestro río, pero bancátela, porque si en tu país no te dejan producir contaminando, acá tampoco. ¡Pagá ese 20% más que es lo que corresponde!" Una situación homóloga, casi idéntica, está sucediendo con Famatina... señores, ¡¡informémonos!! Y, por favor, INFORMÉMONOS DE PRIMERAS FUENTES, no de mails eternamente reenviados que dicen cosas en un 80% inventadas por el generador de la cadena. Hagamos un esfuerzo, NO SEAMOS PEREZOSOS. No podemos estar, a estas alturas, discutiendo como en una charla de café si la megaminería usa cianuro o no. Simplemente, no podemos dejarnos boludear así.
Y, hablando de confrontaciones, me preocupa mucho que nuestro país se encuentre dividido entre "amo a Cristina" y "odio a Cristina". Por cuestiones de honestidad intelectual, voy a decir que soy kirchnerista, pero sin endiosar a nadie. Tengo cosas que amo y me emocionan del kirchnerismo, y tengo también cosas para criticarle al kirchnerismo. Lo que me preocupa hasta la angustia es que, cuando dentro de no mucho tiempo, vengan los yanquis a decir que el gobierno de Cristina Kirchner es un gobierno autoritario -como excusa pseudo-terrorista para robarnos nuestro acuífero guaraní en nuestra frontera-, si nuestro país está dividido, será allí donde ellos se aprovechen para generar conflictos, guerras civiles y demases que ya hemos visto en otros países del mundo (y que vivimos nosotros también con las dictaduras militares que fueron financiadas desde los poderosos del hemisferio norte para desvastarnos y endeudarnos). Si nos ven divididos, nos dividirán aún más para sacarnos todo lo que es nuestro. Y no sólo es nuestro, sino que debemos pensar más allá y saber que los recursos naturales son patrimonio de la humanidad. Y en ese momento, cuando estemos militarizados e invadidos, los que odiaban a Cristina, los que decían "queremos papá y mamá" o "queremos más neoliberalismo", van a encontrarse con la máxima y última consecuencia de su odio. Y va a suceder en contra de ellos mismos. Pero lo triste es que quizá estén mirando televisión en su casa y ni siquiera se den cuenta. Total, a ellos no les van a hacer nada, porque "no son subversivos". Siniestro. Sinceramente siniestro.
Ojo, que no estoy proponiendo "si somos todos kirchneristas el mundo se va a sacar un diez en la escuela". Simplemente pido que dejemos los extremismos de lado, y comencemos a construir un lugar de DIálogo común. Pero, para que el diálogo real suceda, debemos apagar un poco más el televisor, y leer un poco más de libros. Porque la pereza, la negación y el facilismo, van a terminar con la especie humana (Violencia Rivas, un poroto)
No hay comentarios:
Publicar un comentario